jueves, 7 de junio de 2012



André Bretón en el Primer Manifiesto Surrealista de 1924 define lo que entiende como Surrealismo, de la siguiente manera.

"SURREALISMO :  sustantivo, masculino.  Automatismo psíquico puro por cuyo nombre se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento.  Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral.

CARACTERÍSTICAS DEL SURREALISMO
En 1928 Bretón escribió El surrealismo y la pintura, donde explica sobre el inconsciente, la realidad, los deseos y los sueños, y como el Surrealismo propone trasladar esas imágenes al mundo del arte, por medio de una asociación mental libre que no presta atención a la razón o la conciencia. Eligiendo como método el automatismo.
Pronto se distinguieron dos modos de hacer arte surrealista:
- Una que defendía el automatismo, donde se encontraban los surrealistas abstractos como Joan Miró  y André Masson, quienes creaban universos figurativos propios. En el automatismo las ideas y las asociaciones de imágenes, surgen de manera rápida, espontánea, fluida, sin hacer caso para nada de la coherencia y el sentido.
Y otra que creía que la figuración naturalista podía ser un recurso igual de válido. Donde los surrealistas figurativos como Salvador Dalí , René Magritte , Paul Delvaux, Estéfano Viu o Yves Tanguy, se interesaban por los sueños y el realismo mágico.
TÉCNICAS Y MÉTODOS SURREALISTAS:
- La fotografía, la cinematografía y la fabricación de objetos (tomadas del Dadaísmo).
- El Collage y el ensamblaje de objetos incongruentes (también heredadas del Dadaísmo, de personajes como Marcel Duchamp).
- El Forttage (dibujos logrados por el roce de superficies rugosas contra el papel o el lienzo).
- Técnica del “Cadáver Exquisito” o la pintura automática (varios artistas dibujaban las distintas partes de una figura o de un texto sin ver el trabajo del anterior, logrando imágenes interesantes e ilógicas).
- Automatismo (cualquier forma de expresión en la que la mente no ejerza ningún tipo de control).
- Inspiración en el pensamiento oculto y prohibido, en el erotismo descubren realidades oníricas, y el sexo será tratado de forma impúdica.
- Se interesaron además por el arte de los pueblos primitivos, el arte de los niños y de los dementes.
- Preferencia por los títulos largos, equívocos, misteriosos.
- Decalcomanía.
- Grattage. 
 EL SURREALISMO EN LA LITERATURA 

Lautréamont, es uno de los grandes escritores que aportan al Surrealismo, está emparentado con el arte visionario, el arte primitivo y el arte psico-patológico. Su obra más reconocida son "Los cantos de Maldoror", obra que ha inspirado a otro escritores surrealistas. A continuación se hará una aproximación del primer canto, que ha sido presentada a manera de animación.


EL SURREALISMO EN EL CINE
Proveniente de la poesía y de las artes plásticas, el cine surrealista mantiene muchos de sus grandes motivos: creación al margen de todo principio estético y moral, la fantasía onírica, el humor desaprensivo y cruel, el erotismo lírico, la deliberada confusión de tiempos y espacios diferentes. Sus realizadores lo utilizan para escandalizar y exterminar una sociedad burguesa mezquina y sórdida. Le otorgan a las imágenes un valor en sí mismas, recurriendo a los fundidos, acelerados, cámara lenta, uniones arbitrarias entre planos cinematográficos y secuencias.
Los precedentes del cine surrealista están en el más amplio movimiento del cine de vanguardia de carácter cubista y dadaísta, que comenzó a desarrollarse hacia 1925. Ejemplos de esta tendencia son Ballet mécanique, de Fernand Léger (un pintor cubista) o el filme dadaísta Entreacto (fines de 1924), de René Clair y Francis Picabia, caracterizado por la creación de metáforas visuales. Otro intento vanguardista fue La estrella de mar (1928), de Man Ray y Robert Desnos, que se limitaba a un encadenamiento de planos fundidos que constituían una serie fotográfica más que una película surrealista.
En 1928 aparece la primera película con cierto contenido surrealista, La caracola y el clérigo, de Germaine Dulac y guion de Antonin Artaud. Al año siguiente se estrena el exponente más representativo de este género cinematográfico, Un perro andaluz (1929) de Luis Buñuel, la obra maestra del cine surrealista. Buñuel continuaría su trayectoria cinematográfica on un surrealismo más combativo en La edad de oro (1930). La sangre de un poeta (1930), de Jean Cocteau, con influencias del surrealismo no fue bien recibida por el grupo surrealista y no puede considerarse perteneciente a este movimiento.
A continuación se presenta el cortometraje de René Clair: Entreacto.